LAS TUMBAS DE LA DINASTÍA SAADÍ EN MARRAKECH

Tumbas Saadíes Tumbas Saadíes Sala principal
La dinastía Saadí
 
Siglo XVII, la dinastía Saadi o Zaydanide había derrocado a la dinastía Meriní y alcanzado el trono de Marruecos. Inicialmente eligieron a Fez como su capital y luego la trasladaron a Marrakech. Durante su reinado declararon la guerra a los portugueses y recuperaron varias ciudades, incluida Agadir. Los saadíes tuvieron a España como aliada para protegerse de las amenazas otomanas. Durante el reinado de los saadíes, Marruecos experimentó años de gloria, estaba en su apogeo en términos de cultura, conocimiento y riqueza. Los saadíes se habían incautado del oro de Sudán después de derrotar al Imperio Africano de Songhai. Para celebrar sus hazañas y demostrar su poder y riqueza construyeron varias obras arquitectónicas. En Fez, construyeron el Borj y reformaron y ampliaron la mezquita de Al Qarawiyyin. En Marrakech, construyeron las tumbas de los Saadies, la Madrassa de Ben Youssef y el Palacio El Badi.
Tumbas Saadíes
 
 
Tumbas saadíes, un tesoro oculto durante siglos
 
Estas tumbas datan de finales del siglo XVI y están localizadas en un jardín cerrado al que se accede a través de un pequeño pasillo. 
Un monumento que habla de forma muy evidente sobre el esplendor de una dinastía, la de los saadíes, que rigió el destino de Marruecos durante más de siglo y medio. 
 
Tumbas Saadies fueron mandadas construir por el sultán Ahmed al-Mansour (1578-1603), coetáneo del monarca español Felipe II, como última morada para los restos de su madre. Ésta, llamada Lalla Messaouda, fue un personaje especialmente relevante para la Historia de Marruecos y promotora de la Mezquita Bab Doukkala (1557).
 
La dinastía saadí no tenía realmente ese nombre. De hecho, es el apelativo (despectivo) con el que denominaban a esta familia sus enemigos, en referencia a Halima Saadiya, niñera de Mahoma.
 
El recinto original, conocido como Qubla de Lalla Messaouda y que también alberga los restos de su marido, Mohammed Cheikh, se fue ampliando y complementando con otras salas, incluido el mausoleo del propio al-Mansour, además de varios enterramientos exteriores.Patio Principal Tumbas SaadíesEste espacio siguió siendo usado como última morada por la dinastía hasta 1659, cuando tuvo lugar la muerte del último sultán saadí, Ahmed al-Abbás. El segundo de los sucesores (de la dinastía alauita), Mulay Ismail  y conocido como El Sanguinario, decidió tapiar los accesos a las Tumbas saadíes, relegándolas al olvido durante casi cuatro siglos.
 
Un olvido que llegó a su fin cuando, durante el periodo del protectorado Francés (1917), se decidió fotografiar la ciudad desde el aire, con el fin de hacer un estudio topográfico. Al analizar las fotografías se descubrió este gran espacio, anejo a la Mezquita de la Kasbah.  De forma inmediata se decidió abrir un acceso al recinto, por uno de los laterales de la mezquita, en el exterior.
 
La misma puerta que hoy sigue conduciendo hasta los jardines y a los diferentes mausoleos de este magnífico complejo funerario.
 
En el mismo jardín se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía saadí.
El edificio más importante de las Tumbas Saadíes es el mausoleo principal. En él está enterrado el sultán Ahmad al-Mansur (el creador) y su familia. El mausoleo consta de 3 habitaciones, siendo la más conocida la de las doce columnas, en la que están enterrados sus hijos.
 
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